Entrevistas

periferias 3 | experiencias alternativas

ilustración: Juliana Barbosa

Sofia Djama

El reimpulso del cine argelino

Daniel Stefani
Gabrielly Pereira

| Argelia |

julio de 2019

traducido por Ana Rivas

Sofía, te damos las gracias por estar con nosotros en UNIperiferias, Universidade Internacional das Periferias, aquí en la Maré, Río de Janeiro. Nos gustaría que se presentara.

 

Sofia Djama: Me llamo Sofía Djama y nací en Orán, una ciudad grande ubicada en la parte occidental de Argelia, a la orilla del mar.  Crecí en Bougie, ciudad balnearia localizada en el centro-este del país. Actualmente, vivo en Argel,  la capital de Argelia, que también está localizada a la orilla del mar. Soy  cineasta. Inicie con un cortometraje y posteriormente hice el largometraje Les Bienheureux, The Blessed, en inglés, Suaada, en árabe, Os Afortunados, en portugués, y Los Afortunados, en español. Es una película sobre una pareja argelina en sus 50 años, que vivió la primera revuelta de 1988 y los imaginé como militantes activistas. La película se desarrolla en la capital Alger y la ciudad es  un personaje central. La historia tiene lugar en 2008, veinte años después. Durante esos veinte años, hubo una guerra civil entre islamitas quienes atacaron a la población y a las instituciones ya que consideraban que, desde la interrupción del proceso electoral durante las elecciones de 1991, se les había robado la victoria, por tanto crearon un ejército para atacar a la población. Ellos consideraban que todas las personas que no apoyaban el proyecto de la Sharia y su imposición, no eran dignas de vivir.  Surgió entonces la guerra civil. Pero la película no trata sólo de eso,  no solamente del origen de la guerra , sino de su impacto como una situación pos traumática. ¿Qué tipo de traumas sufrieron las personas? ¿Cómo influyó el sistema y el régimen en la intimidad de las personas? Este aspecto fue introducido por la pareja que celebrará el vigésimo aniversario de matrimonio. Vamos a verlos  circular por Alger durante sus andanzas nocturnas. La esencia de la película tiene lugar de noche. Se encuentran con amigos, intentan ir a restaurantes y cada vez se verán impedidos por alguna convención/coacción. Sus discusiones nos permitirán entender qué es lo que de hecho les hizo daño. Al mismo tiempo, podemos observar  el movimiento juvenil, el punto de vista de otra generación, la de los jóvenes adultos. Están en lados opuestos? ¿Hacia dónde se dirigen con  relación a la generación anterior? Es una visión sobre dos generaciones, una ciudad y un país. De eso se trata "Los Afortunados". Es bastante denso, pero al mismo tiempo es curioso, porque cuando lo describo así, diríamos que es un verdadero drama, que es una película sobre política, pero en realidad es una comedia dramática que a veces tiene momentos muy leves, sutiles porque los argelinos tienen mucho humor. La miseria, la guerra y la pobreza.... Las situaciones difíciles siempre han generado retroceso, ironía y humor.

Y pensando en el cine argelino, ¿cómo ve actualmente el cine hecho en Argelia en relación con el contexto actual del país?

No podemos hablar de un gran crecimiento en el  cine argelino. Actualmente, no existen más de cinco o seis cineastas conocidos que son reconocidos por los festivales de cine. En realidad las personas  conocen el cine de un país cuando ese país participa de grandes festivales. Así es que ocurren las cosas. En mi caso, fui seleccionada para la Muestra de Venecia donde fuimos premiados. Karim Moussa fue seleccionada para el Festival de Cannes y Narimane Mari, al Festival de Locarno. Es así que reconocemos la industria cinematográfica de un país  pero esto no quiere decir que el país tenga sólo eses cineastas. Otras personas en el país trabajan, hacen sus películas y son exhibidas en otros  circuitos pero eso no quiere decir que no sean interesantes. En nuestro caso, tuvimos la suerte de trabajar con productoras extranjeras. Mi película es fruto de una coproducción internacional con un distribuidor. Esa sociedad que funciona como un engranaje brinda muchas oportunidades. Nosotros conseguimos el dinero y los festivales cobran.  La verdad, no se por qué mi película fue escogida y no otra. No hay justicia. Es así. Es una tendencia, los distribuidores... El mercado internacional en gran parte es el que determina que veamos más filmes de un cineasta que de otros. Sin embargo, no estoy diciendo que haya muchos  cineastas en Argelia. De hecho, ni existen escuelas de cine ni tampoco podemos hablar de escuelas de comedia, actores de comedia o algo por el estilo.Tenemos instituciones que pretenden ser escuelas pero en realidad no lo son debido a la calidad del programa y a los métodos de enseñanza ofrecidos. Hubo un auge cinematográfico en Argelia en los años 70, escuelas, formación de cineastas. Surgió un cine argelino esencialmente de propaganda y una generación de cineastas formados en las escuelas de Moscú en los años 70. La generación de los años 70 había pasado por la escuela de Moscú, crearon  el IDEC , ahora FEMIS [Escuela Superior Nacional de la Imagen y el Sonido], en Francia. Esa generación instruida, con becas en Moscú pero por qué? Argelia y el socialismo, todo eso influyó. Estábamos mucho más próximos de la Unión Soviética.  Los cineastas que se graduaban de la escuela de Moscú podían estudiar en las escuelas de Ucrania y el este europeo. Todo eso dio origen a un cierto género del cine. La mayoría de nosotros somos autodidactas.

El cine Argelino nació a partir de la guerra de independencia. Tenemos que saber que durante esa época las imágenes sobre Argelia eran realizadas por Francia. La época marcó la colonización en el cine. Los Argelinos carecían de representación propia sólo existía aquella mostrada por Francia. No eran ni siquiera llamados de Argelinos sino de “indígenas”.Entonces, durante los años de 1959,  la primera acción realizada por el [Fondo de Liberación Nacional] FLN fue proyectar una imagen del compromiso y participación  de los Argelinos con la guerra. Cineastas a principio, extranjeros, fueron a filmar en Argelia. Pienso en  René Vautier y los cineastas checos que vinieron. Durante la época en que aún existía Checoslovaquia, fueron muchos los que vinieron así como ocurrió en Bulgaria. Muchos vinieron de la antigua Unión Soviética y de Europa Occidental debido a la independencia argelina. Las primeras imágenes del cine Argelino son verdaderas imágenes de guerra. Después de la Guerra de la Independencia de Argelia, surgió la onda creativa, el deseo de crear la cinemateca, la escuela de cine y crear un proceso de formación. A medida que los cineastas se graduaban en otros países, esto nos dio una generación de cineastas que se tornarían conocidos: Merzak Allouache, que es muy importante, Farouk Beloufa, Rachide Bouchareb, que son más de la generación de Lakhdar Hamina.

"El cine Argelino nació a partir de la guerra de independencia. Tenemos que saber que durante esa época las imágenes sobre Argelia eran realizadas por Francia. La época marcó la colonización en el cine. Los Argelinos carecían de representación propia sólo existía aquella mostrada por Francia. No eran ni siquiera llamados de Argelinos sino de “indígenas”."

Enseguida tuvimos la cinemateca de Alger y esto fue muy importante porque Alger fue siempre un territorio de grandes luchas e independencias. Hubo toda una orientación ideológica que impulsó la cinemateca de Alger con la llegada de Godard, Klaus Kinsk y Herzog. Todos los cineastas independentistas de Africa Occidental también vinieron. Nos llamábamos Alger, la Meca de los Revolucionarios. E incluso desde América Latina, vimos la llegada de argentinos, chilenos y brasileños. Y el cine ruso pasó, por supuesto, por la filmoteca de Alger. Hicieron películas populares, sobre los comandantes de la revolución, pero también películas de comedia. La gente iba al cine. Mi generación y yo, que crecimos durante la década de 1980 y 1990, no tuvimos la suerte de asistir a las salas de cine, que fueron cerrando gradualmente. Fueron tomadas por la alcaldía que las convirtió  en dependencias administrativas. Enseguida inició la guerra civil.

Las primeras cosas que se sacrifican en un escenario de guerra, sea donde sea, son las mujeres y la cultura, y así fue en Argelia: salas de cine, teatros, museos y todo lo demás, funcionaban de una manera muy precaria, prácticamente sin actividad. Y el cine es una industria muy compleja, por primera vez en mi vida conocí salas de cines con verdaderas condiciones para ver una película, en Francia.

Retomando la conversación: la guerra civil había terminado oficialmente, nos encontramos en una situación de secularización del país. Se reanudó el primer rodaje, tuvimos películas de Nadir Moknèche, de Merzack Allouache. Pero debemos recordar que, durante los años 90, ya no había más cine, ya no se podían hacer películas, porque vivíamos en una situación de seguridad extremadamente precaria. Durante el rodaje de Azdni Medour, a finales de los 90, la mitad de su equipo fue víctima de una explosión en un atentado. Tuvo que esperar seis meses para reanudar las grabaciones de la película, pero ¿con qué estado de espíritu  se reanuda una película cuya mitad del equipo de rodaje fue asesinado en un bombardeo? Fue extremadamente difícil y con esto, hubo una interrupción en la industria cinematográfica.

En ese momento, escribía guiones para la radio, que es una excelente escuela ya que realmente escribimos, aunque sea publicidad. Lo hice para hacer dirección de voz, porque cuando hacemos dirección de voz, debemos crear un universo sonoro que hace que tú, oyente, imagine, lo que es genial para poder trabajar con actores y actrices. Y un día por casualidad, terminé en un estudio de escritura, donde escribí mis dos escenarios y adaptaciones.

Había escrito Mollement, un samedi matin, mi primer cortometraje y Les 100 pas de Monsieur X. Mollement fue una gran película. Les 100 pas de Monsieur X, fue un ejercicio de estilo. Meses después del rodaje, en 2010, conocí a un productor en Francia. En 2011, filmamos la película y luego dirigí mis dos primeros cortometrajes en una semana. Mientras preparaba Mollement, un gran rodaje con un equipo francés, me sentía rica, con mucho dinero para  producir la película, y pensaba que así seguiría haciéndolo durante toda mi vida como cineasta.  Hice la película con 120.000 euros. Diez días para rodar un cortometraje es demasiado tiempo. Me encontraba en una situación económica muy cómoda, mi equipo lo estaba haciendo bien, tenía, sobre todo, suficiente material y tiempo para la postproducción, edición de imágenes, edición de sonido, y este cortometraje fue seleccionado para el Festival Ferrant de Clermont, del que regresé con dos premios. Primera película, resultados muy expresivos.  Es como ir a Cannes con un cortometraje y una gira internacional. Tenía toda la prensa. Imagínate, fui con un cortometraje y tuve a France Culture, France Inter, que son radios muy importantes en Francia.... Le Monde, un panel en la FNAC patrocinado por Arte. Enseguida inicie una gira internacional y me quedé impresionada, me dije: "Soy reconocida, hay reconocimiento". Así que allí, decidí ir a preparar mi otro proyecto. Encontré un productor e hice Les bienhereux, que es otra aventura, pero no con tanto dinero. Cuando lo pienso, tenia más dinero para hacer mi cortometraje que para hacer el largometraje.

"Las primeras cosas que se sacrifican en un escenario de guerra, sea donde sea, son las mujeres y la cultura, y así fue en Argelia: salas de cine, teatros, museos y todo lo demás, funcionaban de una manera muy precaria, prácticamente sin actividad. Y el cine es una industria muy compleja"

Usted vino a Brasil para el Festival de Cine Árabe de Mujeres en el Centro Cultural Banco do Brasil – CCBB, en Río de Janeiro. ¿Cómo cree que las mujeres han podido afirmar su papel en el cine argelino y árabe, incluso africano, a pesar de todas las dificultades?

Sé muy poco sobre la condición del cine africano, es terrible. ¿Sabes por qué? Cuando hablamos de festivales de cine árabe, tiene que ver con Argelia, Marruecos, Túnez, Mauritania y Libia, que si tienen películas, pero no incluye el África subsahariana. Lo que significa que sólo incluye países árabes.  Tengo muy poco acceso a los festivales de cine africanos, excepto a FESTPACO y al Festival de Carthage en Túnez. Es un festival que abarca todos los idiomas, árabe y africanos.  No me invitan a los festivales del África anglófona, porque los países del Magreb (región de África del Norte) han renunciado a su africanidad. Prefieren ir al Festival del Cairo, al Festival de Dubai y al Festival de Abu-Dhabi.  Renunciamos a nuestra africanidad. Es terrible. Por ejemplo, si me piden que le  nombre un cineasta africano al principio, yo diría.... el mauritano Med Hondo y, por supuesto, Abderrahamne Sissako. Tengo una cultura muy restringida del cine africano. Pero por otro lado, ya he sido premiado en Ruanda, por la Academia Africana de Cine, porque era muy importante participar  en un festival que se destacara mas allá del festival del mundo árabe.

¿Y cómo ve usted este movimiento de mujeres haciendo películas en el mundo árabe?

Ymagrebí.

Y magrebí.

Como mujer y magrebí, porque así es como me identifico y también hablando la lengua árabe, porque mi película está en árabe, en argelino, creo que no podemos decir que hay un grupo representativo como este. No hay suficiente visibilidad de nuestro cine en el mundo árabe y magrebí para tener una idea precisa del tema, no es como en Francia, que tiene 250 películas al año. Allí hay espacio para decir: este año, ¿cuántas mujeres han sido financiadas para hacer una película? ¿De cuánto fue el financiamiento? Es posible hacer un cálculo, una estadística. En el mundo árabe, el número de cineastas es tan bajo, la industria cinematográfica sufre tanto que el simple hecho de ser cineasta es una lucha por sí solo.  No cuestionamos sobre el cine femenino o el masculino separadamente.

Como habia explicado, si hiciésemos un cálculo en Argelia, entre los cineastas de los que hemosoídohablar en festivales internacionales este año, tenemos a Karim Moussaoui y Narimane Mari, a Yasmine Choukih y a mí. Son másmujeres que hombres. Y es similar en Túnez, se hablamás de mujerescineastas que de hombres. En años de producción, en 2017, teníamos más mujeres, la pregunta que debemos hacernos para el futuro es: "¿Será que nuestra generación habrá quebrado de forma natural el paradigma de géneros o no?¿Será así dentro de diez años? En la nueva onda del cine magrebí y del mundo árabe, lo estamos haciendo bien. De hecho, incluso en relación con los temas, no son sólo las mujeres las que asumen la historia de la lucha feminista. En el mundo árabe, son las mujeres y los hombres quienes lo asumen y para mí esa es una bella evolución. Y en cuanto al cine, estamos afectados por el mismo problema de financiamiento del cine en el mundo árabe, estamos en la misma situación catastrófica. Así que sufrimosigualmente. 

¿Cómove la lucha feminista del mundo árabe frente al feminismo de Europa?

Cuando era adolescente tenia una visión del feminismo bastante influenciada por Francia y una opinión bastante radical sobre el Hijab (pieza femenina islámica para cubrir la cabeza). Tenia una visión totalmente franco-francesa. Necesité tiempo para deconstruir e internalizar las especificidades de mi propio país, lo que veo como una constante en la lucha feminista en el mundo.  El primer reto es económico, muchas mujeres trabajan sin cobrar. En el ámbito rural, no participan de la vida. Una mujer que trabaja y  no tiene control sobre lo que genera económicamente es una mujer que no logra su emancipación. De hecho, si la mujer no tiene control sobre su dinero, no puede imponerse en su casa, no tiene autoridad  ante el patriarcado. Todas las mujeres que han logrado crear pequeñas empresas, para sacar el máximo provecho de lo que hacen, han invertido, en primer lugar, en la educación de sus hijos. En Argelia, muchas mujeres interrumpían la escuela secundaria en la década de 1980 y se después se casaban.Como les comentaba, en todos los países que han sufrido una guerra civil,  lo primero en sufrir las consecuencias es la cultura, las mujeres y la familia. Las luchas feministas argelinas de los años sesenta estaban en la vanguardia pero en 1984 se aprobó el código de la familia que redujo a la mujer a un nivel inferior, inmediatamente, mujeres y  hombres se movilizaron con mucha fuerza y en 1990, nos encontramos en una situación de guerra con los radicales islamistas donde hubo muchos asesinatos de intelectuales y de militantes. Fueron las primeras víctimas. Eso nos debilitó.  Y ahora que estamos nuevamente en un contexto de paz, tenemos que reconstruirlo todo, pero en ese intervalo las cosas evolucionaron.  La nueva generación no es como la nuestra, la cuestión de la sexualidad ya no se plantea de la misma manera. Muchas cosas han evolucionado, perootras se han estancado o incluso han retrocedido. 

¿Cree que es posible hablar de experiencias alternativas en la periferia de Argelia?

Creo que realmente necesitamos pensar en lugares alternativos, en  pensamientos alternativos, porque sigue siendo algo que está faltando un poco. Creo que deberíamos aprovechar las experiencias de algunos países, especialmente de nuestros países vecinos, como Túnez, por ejemplo, que ha creado una contracultura alternativa. Cuando se trata de la cultura, también ha habido cambios en África subsahariana, en Burkina Faso, por ejemplo. De hecho, somos demasiado tradicionalistas. Creo que vendrá con la nueva generación. 

¿Cómo ha sido su experiencia con la movilización popular en Argelia y qué puede decirnos al respecto?

La única observación que puedo hacer es que una vez más tenemos derecho a movilizarnos en el ámbito público. Eso, en sí mismo, es un logro enorme.  El derecho a manifestarse. Mejor aún, demostramos que somos capaces de hacerlo con serenidad. Las manifestaciones fueron pacíficas. La segunda cosa que me alegra es que durante mucho tiempo los argelinos y los argelinos decían: "No hay alternativa, no hay voz. ¿Qué voz? ¿Quién? ¿Qué entidad podría presentarse con un discurso de liderazgo?". De hecho, gracias a todo lo que sucedió, desmitificamos el hecho de que nada de esto existía. Escuchamos diferentes voces que se expresaron. Conocí a una  voz súper expresiva, la de Zoubida Assoul, una magistrada, la voz de un líder. Es una mujer que tiene el potencial de ser electa como candidata presidencial.

Y en Argelia, a causa de la prohibición de las manifestaciones y de la guerra civil, perdimos el hábito de protestar, la gente tenía miedo de manifestarse. Antes,  las manifestaciones sufrían atentados.

Cuando era más joven, existía una asociación llamada RAJE (Encuentro de jóvenes argelinos). Ellos iban a las escuelas y colegios para enseñarnos y motivarnos a ser militantes y activistas. La primera manifestación en la que participé, a los 14 años, fue la de RAJE, que nos hizo salir a protestar. Los estudiantes de bachillerato eran muy activos gracias a asociaciones como RAJE.Durante la guerra civil, todos los militantes e intelectuales, organizaronformalmente las asociaciones y las formas de trabajarjuntos, dando a todos un sentido de orientación y un objetivo.Durante estos diez años, todo esto se debilitó  por causa de la guerra civil: sociedad civil, capacidad de reflexionar,  búsqueda de vida alternativa, maneras para recuperar los espacios o cómo ocuparlos de otra manera. Estas serían las razones de por qué nos estamos quedando atrás en el pensamiento periférico: ¿cómo estimular una contracultura? ¿Cómo fabricar una economía periférica? ¿Cómo no oponernos a algo institucional pero hacer algo diferente?

"La única observación que puedo hacer es que una vez más tenemos derecho a movilizarnos en el ámbito público. Eso, en sí mismo, es un logro enorme.  El derecho a manifestarse."

Para ti, mujer argelina y magrebí, ¿cómo podemos hablar de identidad en Argelia y en el Magreb con relación a la identidad árabe?

Bueno, soy agnóstica, pero digo que soy de cultura árabe-musulmana, porque me crie enella, no rechazo mi cultura y mi herencia árabe-musulmana.Incluso mi idioma: hablo argelino, que es una mezcla de árabe, francés, turco, español y bereber. Todo eso es mi bagaje. Hablo francés, es el idioma con el que más me comunico. Me siento mediterránea, francófona, argelina y, si se pudiera inventar, “magrebinófona,” porque entiendo el tunecino y el marroquí. Nosotros nos entendemos.Pero no puedo entender a unlibanés o a un palestino, así que el este está muy distante para mí.  Incluso Egipto, Mauritania, Libia, son culturas lejanas para mí.

Para mí, "arabicidad", al-umma al-arabiyya1“La madre arabe”, proyect nacionalista arabe que reúne valores, tradiciones, história e lengua arabe, es algo que no tiene nada que ver con mi identidad. Es una ideología que tenía sentido y un objetivo en los años sesenta, pero hoy, de hecho, es una mentira. Es triste, es una ideología corrupta. Y es una pena porque podría haber sido un proyecto hermoso. Si hubieran sido inteligentes, habrían  celebrado las diferencias lingüísticas de al-umma al-arabiyya, la berberidad, la africanidad, nuestro Mediterráneo, aceptando todo esto como elementos pertenecientes a al-umma al-arabiyya. Cuando le preguntamos a un estudiante de secundaria argelino: "¿Qué es el mundo árabe? la respuesta será: "Es la religión, el Islam, es la lengua árabe", pero en el mundo árabe hay cristianos, judíos, cooptados, musulmanes sunitas, chiitas y malikitas. Y para el estudiante, al-umma al-arabiyyaes sólo una identidad, la identidad árabe, una religión, el Islam y sólo el suní. Es negar a muchos de los habitantes de los territorios que abarca el mundo árabe....

"Bueno, soy agnóstica, pero digo que soy de cultura árabe-musulmana, porque me crie enella, no rechazo mi cultura y mi herencia árabe-musulmana.Incluso mi idioma: hablo argelino, que es una mezcla de árabe, francés, turco, español y bereber. Todo eso es mi bagaje."

¿Qué opinas de la potencia de las periferias?

Estamos en la favela. Un espacio para la creación. Recuperamos nuestra legitimidad como personas que creamos arte, pensamiento, economía, vivienda y movilidad.

Entrevista realizada en Março/2019
PERIFERIAS agradece a Analu Bambirra y Layla Braz, organizadoras de la Mostra de Cinema Arabe Feminino CCBB - Río de Janeiro (marzo / 2019)
Colaboró: Déborah Spatz
Original en Francés
Traducción del Portugués


 

Daniel Martins de Araújo | Brasil |

Editor ejecutivo y traductor en la Revista Periferias.

daniel@imja.org.br

@danmstefani

Gabrielly Pereira | Brasil |

Gabrielly Pereira es periodista y fotógrafa en la Revista Periferias

gabrielly@imja.org.br

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