literatura y poesía

periferias 6 | raza, racismo, territorio y instituciones

ilustración: Juliana Barbosa

Regresa a casa

Itumeleng Molefi

| Sudáfrica |

traducido por Ana Rivas

DE: keabetswekb62@gmail.com
PARA: ookeditse.dabula@students.ui.edu.ng
FECHA: Martes 12 de julio, 17:54
TEMA: Ensayo personal para solicitud de beca

Hola Ookeditse

Espero que Ibadan te esté tratando bien.

Gracias nuevamente por aceptar ayudarme con esto. Y aún más GRACIAS por no decirle a Ofentse sobre esto. Sé que me ama y que solo tiene buenas intenciones, ¡pero siempre quiere inmiscuirse en todo lo que hago!

Adjunto mi ensayo. Decidí escribir sobre el siguiente mensaje: Háblenos de una persona que haya tenido una gran influencia en usted y describa esa influencia.

Sé que está muy por encima del límite de palabras, por eso necesito ayuda para decidir qué cortar y cómo hacerlo en general más coherente.

Agradezco desde y espero tu respuesta.

Kea

PD: Estudiamos varios virus en biología la semana pasada en la escuela. Ayer comenzamos a analizar las pandemias de salud del pasado (como el brote de influenza de 1918, la pandemia de COVID-19 de 2019-23 y todas las diferentes pandemias de SARS) y cómo cada una cambió las políticas de salud pública. Creo que me gustaría especializarme en medicina de salud pública.

*

DE: ookeditse.dabula@students.ui.edu.ng
PARA: keabetswekb62@gmail.com
FECHA: miércoles 13 de julio, 11:04
RE: ensayo personal para solicitud de beca

Buenos días Keabetswe

Ibadan está bien, gracias por preguntar. Confío en que Gaborone te esté tratando bien a ti y a tu madre.

Leí tu ensayo. Está adjunto con mis comentarios en cursiva y color rojo.

Hay partes que creo que funcionan excepcionalmente bien (que debes conservar) y otras partes que debes pensar en eliminar por completo.

Sin embargo, para ser honesto, esperaba leer mucho más sobre tu padre. Las pocas veces que Ofentse me ha hablado de él, tuve la impresión de que ustedes dos eran muy unidos.

Otra cosa es que solo al final de tu ensayo comienzas a hacer conexiones con tus padres, cómo te influenciaron y por qué quieres ser médico. Creo que, si escribes más sobre la muerte de tu padre, puedes comenzar a hacer estas conexiones mucho antes y unir esos diferentes aspectos de una manera hermosa.

Por supuesto, es sólo una sugerencia. No tienes que hacerlo si no te sientes preparada para ello.

Espero tus comentarios.

Con mucho cariño

O

*

Toda mi vida he estado consciente que mis padres no se tomaron a la ligera el trabajo de criarnos a mí y a mi hermano mayor. Como prueba, está allí mi nombre. Keabetswe: “Me han dado una ofrenda sagrada”. Y debido a esto, ellos garantizaron cuidadosamente tener una profunda influencia en mi vida.

Me encanta aprender cosas nuevas: hacer preguntas y buscar respuestas a esas preguntas es algo que siempre me ha motivado. Puedo atribuir mi amor por la búsqueda de conocimientos a mi madre. Cuando estaba en primer grado en Sudáfrica, básicamente ella me obligó a amar la lectura.

A mis compañeros de clase y a mí nos enseñaron a leer con un lector. En el primer, segundo y tercer grado obtendríamos un libro de lectura al comienzo del año con personajes que crecerían con nosotros a cada año. Los personajes principales eran un niño y una niña, su perro mascota, su madre y su padre. Los personajes irían a la escuela, harían nuevos amigos, jugarían en casa, etc. Y a medida que avanzábamos de grado en grado, los personajes también crecían y su mundo se hacía más grande con cosas como paseos a centros comerciales y visitas a familiares. Su mundo se volvió más poblado por familiares y nuevos amigos. Y a medida que su mundo crecía, nuestro vocabulario y gramática crecían con él.

Todos los días, leíamos una página o dos con nuestro maestro en clase. Parte de nuestra tarea consistía en practicar lo que habíamos aprendido leyendo en voz alta a nuestros padres cuando llegáramos a casa. Durante el primer grado, todos los días, sin falta, mi madre siempre me decía que leyera una página o dos más allá de la lectura asignada. ¡Odiaba hacer eso! No me gustaba tener que luchar con palabras nuevas que no conocía. Veía esto como un consumo de mi valioso tiempo de juego con mis amigos. Sin embargo, a mitad del año, ya había terminado de leer el libro completo. Como resultado, me aburría tener que volver a leerlo en clase y empecé a buscar otro material de lectura.

Me encanta esta historia de cómo desarrollaste tu amor por la lectura.
Necesitamos encontrar una manera de conectar este párrafo con el siguiente.

Ya han pasado dos generaciones desde que alguien de la familia de mi padre y mi madre completó su educación universitaria. Problemas financieros, las pandemias o la inestable situación socioeconómica de Sudáfrica fueron los principales obstáculos. Es mi aspiración romper finalmente este ciclo. Sé que para lograr mi objetivo de convertirme en médico, tendré que trabajar excepcionalmente duro. El valor del trabajo duro es algo que siempre aprendí de mis padres.

La conexión entre estos dos párrafos no me fluye bien. Hay una falta de articulación sobre la transición.

La pandemia del SARS-5 que mató a millones, la muerte de mi padre y los demás eventos que llevaron al Septiembre Negro no fueron razones suficientes para convencer a mi madre de que abandonara el país. Mi madre me dice que todos los que tenían dinero en cualquier institución financiera lo perdieron todo antes del fin de ese mes. Millones abandonaron el país, pero mi madre decidió que deberíamos quedarnos.

Mi madre era madre soltera y también mantenía a sus padres ancianos. Nos mudamos a un terreno donde mi abuelo paterno cultivaba un pequeño huerto para que tuviéramos algo de comer. Cuando quedó claro que la granja de mi abuelo no podría sostenernos a nosotros ni a los otros parientes que vinieron a vivir con él, mi madre decidió que deberíamos irnos de Sudáfrica. Yo tenía nueve años y mi hermano quince.

Antes de morir, mi padre creía tanto en Sudáfrica. Creía que, debido a nuestra historia, todos teníamos un papel que desempeñar para hacer que el país funcionara y se dedicó mucho a su trabajo como empleado de la oficina de correos, a pesar del rápido declive del servicio postal en ese momento. Sin embargo, mi madre siempre tuvo sentimientos encontrados acerca de dejar Sudáfrica. Tuvo que abandonar la escuela de enfermería porque sus padres no tenían los recursos para que continuara sus estudios y toda la asistencia financiera que antes estaba disponible ya no existía más. Fue mi padre quien la convenció de continuar todos esos años cuando él todavía estaba vivo. Pero cuando ella enfrentó la perspectiva de que sus hijos se podían morir de hambre, perdió la esperanza que mi padre le había inculcado y se fue.

Ésta es la única vez que menciona la muerte de su padre. ¿Por qué es tan breve?

Cuando llegamos a Botsuana, ella viajaría, ida y vuelta, constantemente entre Johannesburgo y Gaborone para comprar cabello sintético y humano a proveedores del centro de Johannesburg para venderlo a los peluqueros de la capital de Botsuana. A los botsuanos nunca les ha gustado viajar a Sudáfrica debido a toda la violencia en casa. Esto significaba que personas como mi madre podían ganarse la vida como intermediarios entre los dos países.

Sin embargo, comenzar una nueva vida en Botsuana no sólo ha sido económicamente difícil, sino que también ha sido un desgaste social. Sudáfrica sigue siendo conocida en todo el mundo por la violencia que inflige a los ciudadanos extranjeros. Mi madre siempre me dice que no tenemos derecho a enojarnos con los botsuanos cuando se molestan y se vuelven violentos con nosotros. Los sudafricanos en Sudáfrica continúan atacando y matando a extranjeros por "traer el virus del SARS-5 al país" o "robar dinero de ayuda destinado a los sudafricanos". Estas son las mismas cosas de las que se nos acusa en Botsuana.

Mi madre sigue diciéndome que tenemos suerte de que la gente de Botsuana no sea tan violenta con nosotros como son los sudafricanos con los extranjeros africanos. Sin embargo, todavía me duele mucho cuando era víctima de bulling y de insultos por parte de mis compañeros de escuela e incluso de adultos. El abuso emocional fue muy fuerte para un niño en desarrollo. Mi madre sigue siendo mi pilar.

La última oración se siente fuera de lugar.

Un día, justo después de comenzar el bachillerato, llegué a casa después de la escuela y le conté a mi madre lo que había dicho uno de mis maestros. Cuando se enteró que tres de nosotros éramos sudafricanos, nos contó cómo nuestro país había sido construido por blancos, que nos explotaron, mientras que los botsuanos lo habían hecho todo por ellos mismos. Nos dijo que después de 1994, no pudimos superar nuestro complejo de inferioridad y que la gente blanca siguió explotándonos. También dijo que no pudimos administrar nuestro país y por eso nuestra economía fracasó y tuvimos que huir a otros países para no morir de hambre. Terminó esa diatriba diciéndonos que regresáramos a casa y arregláramos nuestro país en lugar de arruinar el suyo.

En ese momento, tuve tantas ganas de demostrar el orgullo que mi padre me había inculcado por mi país de origen. Quería hablarle de la gran nación que una vez fuimos. Quería contarle sobre nuestra increíble industria minera y cómo solíamos producir más oro y diamantes que cualquier otro país del mundo. Cómo fuimos pioneros en descubrimientos científicos que ayudaron a crear tecnología moderna que dábamos por sentado. Cómo éramos los que solíamos liderar misiones militares que protegían a las personas en todo el continente africano. Cómo ayudamos a construir las economías y las democracias de innumerables países en todo el continente. Y de esta manera, le habría demostrado que fueron personas de su país (y muchos otros países africanos) quienes agotaron nuestros recursos en Sudáfrica. Quería mostrarle que no teníamos la culpa como él creía.

Creo que esta es una retórica muy peligrosa, Keabetswe. Muchos de los sudafricanos que he conocido que se mudaron a otros países en África de alguna manera continúan culpando a otros africanos por las cosas que no salieron bien en su país de origen. Esto continúa incluso después de que la historia nos haya demostrado que los extranjeros no son los culpables de nuestros problemas. No creo que tu maestro tuviera razón en hablarte así (especialmente porque eras muy joven), pero aferrarse a la idea de que las cosas se echaron a perder en Sudáfrica debido a otros ciudadanos africanos no va a ser bueno ni para ti ni para ninguno de nosotros.

Seamos pragmáticos. Sé que esta solicitud de financiamiento es para una organización con sede en Sudáfrica, pero el orgullo nacional agresivo que has expresado aquí puede que no sea del agrado del comité de selección.

"Sabes que si tuviéramos otra opción, volveríamos, ¿verdad?" mi madre me dijo esa tarde. Me aseguró, como solía hacer mi padre cuando todavía estaba vivo, que no debía avergonzarme de ser sudafricano y de lo que pasó en casa, porque lo que pasó allá no fue mi culpa.

La respuesta de tu madre me rompe el corazón. Debido a que eras tan joven, creo que ella podía haber sido más compasiva.

Debido a mi madre, mi autoestima no ha disminuido en nada a pesar de todo lo que me han dicho por causa de mi nacionalidad. Las cosas siguen yendo mal en mi país de origen, pero sigo teniendo esperanza y sigo soñando con el día en que finalmente pueda regresar para siempre. El financiamiento de su organización me dará la oportunidad de regresar a casa y convertirme en una profesional de la salud pública de clase mundial y ayudar a reconstruir Sudáfrica y convertirla una vez más en la nación más grande de este continente.

Este es el único párrafo en el que intentas concatenar todo: tus padres, la influencia que ejercieron sobre ti y por qué quieres ser médico. ¿Este puede ser un buen lugar para contar la muerte de tu padre?

*

DE: keabetswekb62@gmail.com
PARA: ookeditse.dabula@students.ui.edu.ng
FECHA: Jueves 21 de julio, 23:16
RE: ensayo personal para solicitud de beca

Hola Ookeditse

Lamento haber tardado tanto en responder. La escuela me ha mantenido ocupada.

Quiero comenzar diciendo que no creo que mis compatriotas sudafricanos en la diáspora y yo estemos siendo deshonestos sobre lo que llevó a la destrucción de nuestro país de origen. No creo que sea una “retórica peligrosa”, como tú la llamas.

Todas las cosas que menciono en mi ensayo sobre lo que hizo Sudáfrica en el pasado son ciertas. También creo que si nuestro gobierno no hubiese tenido que cuidar no sólo a sus propios ciudadanos, sino también a los muchos ciudadanos de otros países, entonces podríamos haber superado la pandemia del SARS-5 de una mejor manera. No veo cómo puede ser peligroso expresar esa opinión.

Con respecto a mi padre: creo que tienes razón. Necesito darle más visibilidad en el ensayo. Sin embargo, tener que pensar en él ha sido el principal motivo de mi demora en responderte.

Decidí no pensar demasiado en cómo incluirlo en mi ensayo. En cambio, decidí escribir sobre él y mis sentimientos cuando lo perdí.

Logré escribir los pocos párrafos que se adjuntan. No me atreví a seguir escribiendo porque el recuerdo de su pérdida me duele demasiado.

Espero tus comentarios sobre la dirección que podría tomar con esto.

Saludos

Kea

*

Para mí, perder a mi padre significó perder a mi coach particular de vida. Mi padre era la única persona que siempre me apoyó y animó. Mi padre era la única persona con la que podía hablar sobre todo y cualquier tema sin ningún tipo de prejuicio. Nunca me dijo que no fuera ruidosa, que dejara de jugar bruscamente, que dejara de jugar juegos de chicos, que dejara de comportarme salvajemente. Nunca esperó que me “comportara como una niña” como generalmente me decían otras personas a mi alrededor. Me hablaba como si yo fuera su igual, me dejaba hablar y hablar y decir muchas tonterías y luego me ayudaba a enfocarme en lo que era más importante o lo que necesitaba aprender mostrándome como raciocinar. Él fue, y sigue siendo fundamental para moldear la persona que soy hoy.

Mi padre fue uno de los millones de víctimas de la pandemia del SARS-5 en todo el mundo. Como miles de millones de personas en todo el mundo que perdieron familiares y amigos, no pudimos darle un entierro adecuado. Fue enterrado en una fosa común y, a diferencia de algunas partes de Sudáfrica, y en otros países, los funcionarios del gobierno que hicieron el entierro no se aseguraron de que pudiéramos identificar los cuerpos de nuestros seres queridos una vez que pasara la pandemia. Hasta el día de hoy, mi padre está enterrado en una fosa común en algún lugar fuera de Barkly West. Ni siquiera pudieron decirnos cuál.

Pero lo que más me duele no es el trato hostil que seguimos recibiendo de los funcionarios del gobierno sobre los restos de mi padre o que no sabemos dónde sus restos están descansando. Lo que más duele es que, como tantos otros, no pudimos estar con él durante sus últimos días.

*

DE: ookeditse.dabula@students.ui.edu.ng
PARA: keabetswekb62@gmail.com
FECHA: Viernes 22 de julio, 11:47
RE: ensayo personal para solicitud de beca

Buenos dias keabetswe

No se preocupe por la demora en la respuesta. La entiendo completamente.

Creo que es importante abordar este tema con hechos, compasión y empatía. Muchas de las llamadas “misiones de paz” que encabezó Sudáfrica tenían como objetivo cuidar los recursos que las corporaciones multinacionales querían acceder. Al hacer esto, estas misiones ayudaron a empeorar la situación socioeconómica de la población en países como la República Democrática del Congo y la República Centroafricana. ¿Qué otra opción tenían sino era irse al país que estaba prosperando gracias a su sufrimiento? Otra cosa que considerar es que, como muchos otros países de África, la economía de Sudáfrica dependía demasiado de los recursos minerales. Una vez que estos recursos comenzaron a agotarse, quedó evidente cómo el país no había diversificado realmente su economía como lo habían dicho nuestros líderes. Evidentemente, la economía sufrió.

El caso es que estas circunstancias no tienen nada que ver con los extranjeros residentes.

Volviendo al ensayo: lo que escribiste en el primer párrafo sobre lo que tu padre significaba para ti es hermoso. Lograste capturar mucho en esas pocas palabras.

Creo que lo que deberíamos hacer es quizás tener una conversación primero sobre tu padre y hacer una tormenta de ideas sobre cómo incorporarlo a tu ensayo (¿y quizás también discutir el tema de la economía fallida de Sudáfrica?). ¿O quizás quieras desechar el antiguo ensayo y empezar de nuevo con tu padre como punto focal?

Avísame cuándo sería el mejor día y hora para hacer una llamada de voz o una videollamada contigo. Puedo hablar por la tarde en cualquier momento después de las 2 pm, mañana o el domingo.

Saludos cordiales,

O

*

DE: keabetswekb62@gmail.com
PARA: ookeditse.dabula@students.ui.edu.ng
FECHA: Miércoles 27 de julio, 16:24
ASUNTO: Ensayo personal para solicitud de beca (nueva versión)

Hola Ookeditse

Una vez más, muchas gracias por la conversación del domingo. Me ayudó a resolver muchas cosas.

Leí algunos de los puntos que sugeriste. Algunos de ellos presentan argumentos muy interesantes, pero no estoy del todo convencida. Hice mi propia investigación y encontré algunas ideas que también me gustaría que leyeras y que cuestionan algunos de los puntos de vista sobre los cuales insistes. Podemos hablar sobre eso cuando hayas tenido tiempo de leerlos.

De todos modos, creo que ya resolví como hacer el ensayo (y lo mantuve por debajo del límite de palabras). Encuentra adjunto.

Saludos cordiales,

Keabetswe

*

Perder a mi padre ha sido la experiencia más dolorosa por la que he pasado. No solo tuve que lidiar con el dolor de perderlo de la forma en que lo hice, sino que tuve que lidiar con el dolor de perder el papel que él desempeñó en mi vida.

Mi padre fue mi mayor entusiasta, un pilar de fuerza que me mantuvo firme y centrada, y una de las pocas personas en mi vida que me animó a ser todo lo que podía ser. Cuando era niña, nunca pidió que fuese servil y complaciente, como se les suele enseñar a las niñas. Me dejó jugar con niños y niñas por igual y me dio la libertad de explorar el mundo en toda su belleza y plenitud. Hablar con él era una de mis cosas favoritas. A diferencia de la mayoría de los adultos, nunca habló con desprecio hacia mí. Él hablaba conmigo, me dejaba hablar en círculos, diciendo disparates e incongruencias y después él me hacía ver los puntos importantes, analizarlos desde otra perspectiva mostrándome cómo razonar correctamente.

Mi padre fue una de las más de tres millones de víctimas mundiales de la pandemia del SARS-5. Lo que más duele de su fallecimiento es que, como tantos otros, no pudimos estar con él durante sus últimos días. La última vez que lo vi, estaba sano, sonriente y feliz. No tenía ninguno de los síntomas que mencionaban en las noticias y en la escuela. Me acompañó al colegio y me dio un beso de despedida en el portón de la escuela.

Tan pronto como la prueba, que logró hacerse en el trabajo, confirmó que había contraído el virus del SARS-5, lo llevaron inmediatamente al hospital de cuarentena en el campamento militar 3-SAI en las afueras de Kimberley. Llamó a mi madre para contarle lo que había sucedido. Cuando mi hermano y yo pudimos hablar con él más tarde ese día, nos dijo que no sabía cuándo podría volver a hablar con nosotros porque la batería de su teléfono estaba muy baja y que iba a ser difícil para él cargar el celular. Esa fue la última vez que hablamos con él.

Después del final de la pandemia de SARS-5, las cosas empeoraron en Sudáfrica. Mi madre se las arregló para salir de Sudáfrica y nos mudamos a Botswana. A pesar de las excelentes notas que obtengo en la escuela, el gobierno de Botsuana no puede pagar mi educación universitaria porque soy una ciudadana extranjera. El financiamiento de su organización será de gran auxilio para ayudarme a realizar mi sueño de convertirme en una profesional de la salud pública. Esto me permitirá trabajar para que nadie tenga que pasar por la experiencia que vivimos mi familia y yo durante la pandemia del SARS-5.


 

Itumeleng Molefi | Sudáfrica |

Itumeleng Molefi es un educador de secundaria, escritor independiente y YouTuber ocasional. Cuando no da clases para sus alumnos en la escuela, escribe y produce ensayos en video sobre literatura africana con su equipo para el canal de YouTube BOTLHALE. El trabajo de Molefi ha aparecido en The Johannesburg Review of Books, Kalahari Review y Mail & Guardian.

Ediciones Anteriores

Suscríbete nuestra newsletter